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Por LETICIA CARRERA
19 de marzo de 2018

EL ENEMIGO EN CASA

Un buen aceite lo es todo en cualquier dieta que se precie de saludable. No sólo a la hora de cocinar en casa, sino también como ingrediente de ciertos alimentos que compramos ya preparados. Hoy os recuerdo la importancia que tiene EVITAR el ACEITE DE PALMA, para nuestra salud y una dieta equilibrada.

Propuestas para evitar el aceite de palma

Para evitar el exceso de grasas saturadas que aporta a nuestra dieta el aceite de palma es importante reducir la ingesta de bollería industrial y comida preparada. Un bizcocho casero, con control directo por nuestra parte del aceite empleado es la primera alternativa cuando nos apetece bollería.

El aceite de palma no es una alternativa idónea desde el punto de vista del equilibrio nutricional y es preferible evitarlo. La proporción de ácidos grasos saturados es bastante alta en el aceite de palma, ya que se sitúa en torno al 50%, frente a una media del 15 % en otros aceites. Estos ácidos grasos saturados tienen un efecto hiper estimulante del colesterol, pero incidiendo escasamente sobre el colesterol “bueno” o HDL y aumentando el malo. Además, es relativamente pobre (entre un 9% y un 12%) en ácidos grasos poliinsaturados (los ácidos grasos buenos como el Omega 3 y 6).

El aceite de palma está presente en la bollería industrial, galletas, margarinas, masas de hojaldre, comida preparada y charcutería. Su uso está muy extendido por “falsas virtudes”, como son su textura cremosa y untuosa, que se mantiene sólida a temperatura constante, y que además tiene una buena resistencia a la oxidación y a los cambios de temperatura (por lo que aguanta más tiempo). Por si esto fuera poco, su bajo coste contribuye a que este componente esté presente en tantos productos.

 

Consecuencias

Las consecuencias de una sobrealimentación con productos que contienen aceite de palma inciden directamente sobre las enfermedades cardiovasculares, el sobrepeso, la diabetes, la falta de energía y la retención de líquidos. De ahí la importancia de reducir al mínimo su consumo y ser muy conscientes de qué alimentos lo contienen y en qué proporciones.

 

¿Cómo identificarlo en el etiquetado?

Desde hace varios años los productos deben indicar el origen de las grasas vegetales que contienen, por lo que en estos casos debería aparecer aceite de palma o palmiste.

Por suerte la industria alimenticia ha reaccionado y en muchos productos (yogures, pan de molde, galletas,…) ya lo han sustituido por otras grasas menos perjudiciales para la salud. Aunque aún queda y debemos estar atentos a la lista de ingredientes de todo lo que ingerimos para que nuestra alimentación sea cada día más sana.

 

 

 

 

 

 

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Publicado en la categoría: Belleza,Leticia Carrera,Nutrición

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